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"Con los nervios no sé lo que hago" Esta frase que puede ser atribuida a cualquier persona que comete una torpeza en un momento de angustia, le cabe perfectamente al ministro Triaca.

Este gobierno caracterizado por hablar de moral con  la bragueta abierta, ha tenido otro tropiezo, esta vez con el ministro de trabajo que aparentemente no encontraba la silla de ruedas.

Un insulto demasiado grosero hacia una empleada suya -que durante muchos años trabajo en negro- , desató un escándalo que no lo puede tapar ni el patético "milenials" Marcos Peña. La señora no sólo fue insultada, sino que además fue despedida, desalojada y aparentemente objeto de la sustracción de efectos personales que poseía en la vivienda asignada en la quinta familiar del ministro.

Hasta ahí podría decirse que el entredicho sería una muestra más del cinismo y la hipocresía patronal. Pero la señora en cuestión obviamente sintió que no era merecedora de tal destrato, apeló como cualquier trabajador a considerarse despedida y enviar su rechazo vía carta documento. Y como en toda esta historia todo es una paradoja, apareció Borsalino. No es el mafioso marsellés de los años ´30 inmortalizado por Alain Delon, sino otro a la sazón cuñado de Triaca, que trabaja como abogado y fuera nombrado por el ministro que no encontraba la silla de ruedas, como tesorero del SOMU, el sindicato portuario del "caballo" Suárez, intervenido a juicio del gobierno por "graves irregularidades".

Borsalino, conocía a la empleada despedida no sólo por ser atendido por ella en los eventos que se realizaban en la residencia, sino también porque Triaca la había nombrado en el SOMU para que juntos, Borsalino y Heredia -la empleada-, hicieran ganar a la lista 20 Celeste de Rubén Manno y Alejandro "serrucho" Gömez, ahijados sindicales del ministro.

La lista auspiciada por el ministro perdió a manos de otra auspiciada por Moyano, de ahí que es probable que Triaca estuviera propenso a perder los estribos. Como Borsalino intuyó que el incidente podría derivar en el escándalo en que terminó, no tuvo mejor idea que ofrecerle a la empleada despedida, tanto como para atemperar su enojo, una nueva colocación en algunos de los sindicatos intervenidos, por ejemplo la Seccional Acassuso de la UOCRA.

¿COMO PUDO SUCEDER?

Debe ser una de las preguntas que se hizo el ministro. Es evidente que este hecho sólo pudo producirse por alguno de los siguientes factores: 

1) la gran presión a la que están sometidos los integrantes del gobierno, generada por el ataque al movimiento obrero, atizado por el propio Macri que conminó a propios y extraños al -ahora o nunca-.

2) el criterio de impunidad que les es concedido a los funcionarios de todos los gobiernos, cuando de corruptelas y medidas antiobreras se trata.

3) la estupidez.

Lo más probable es que haya existido una combinación de estas tres cuestiones y que alguna haya prevalecido sobre las otras. Pero de lo que no hay duda es que falso y mentiroso es este gobierno, que pretende hacer creer que combate a la corrupción cuando la venalidad es su marca de origen.

BUSCANDO EL ADN

No se pueden atribuir las canalladas del señor ministro a la genética, pero tampoco podemos menos que recordar a su padre, quien desde finales de los ´60 estuviera al frente del Sindicato del Plástico y que luego de un fugaz paso por un buque cárcel en la dictadura militar, representó a la Argentina en la OIT mientras las cárceles, los campos de concentración clandestinos y las fosas comunes se llenaban de trabajadores.

No sólo no dijo una sola palabra en esos foros internacionales sobre la situación obrera bajo la dictadura, sino que una vez derrotada esta, en pleno juicio a las Juntas Militares, junto a otro fullero llamado Baldassini, dirigente de correos, negaron conocer violaciones a los derechos humanos de los trabajadores. Por el contrario, Triaca recordó lo bien atendido que fue en su lugar de detención, al punto de tener que pedir la reducción de las raciones para no engordar durante el encierro.

Impulsado por Herminio Iglesias fue diputado en el ´85 y en el ´89 el grupo Bunge y Born lo propuso como Ministro de Trabajo de Menem. Al asumir expresó "la tarea del nuevo gobierno es formar un bloque de poder social, político, económico y tal vez militar para llevar a cabo la reconstrucción del capitalismo argentino". Consecuente con este postulado avanzó con la Ley de Empleo, que implementaba "contratos basura" y flexibilidad laboral.

Del ministerio de trabajo saltó a la intervención de SOMISA para su desguace y privatización, en la que colaboraron Lorenzo Miguel y Naldo Brunelli, dirigentes de la UOM. Triaca padre allanó el camino a la  extinta María Julia Alsogaray y todos posibilitaron que Paolo Rocca de Techint concretara una de las estafas más grandes al Estado Nacional al pagar sólo 100 millones de dólares una empresa valuada en 1000 millones de dólares.

Esta trayectoria le sirvió a Triaca padre para acumular una cuantiosa fortuna. Una mansión en el exclusivo barrio La Horqueta de San Isidro, una mansión en Pinamar, propiedades en Miami, una estancia en Tandil y la quinta del percance de su hijo.

También adquirió dos studs con excelentes caballos de carreras: el Big Head y el Panamericano, a la vez se inició en la cría caballar junto a su hija Laura, lo que le permitió pertenecer al Jockey Club, aunque por su carácter plebeyo la Comisión Directiva no le permitía acceder a la piscina. El hoy Ministro Triaca fue enviado por su padre al exclusivo Newman College de San Isidro, la misma escuela de Macri y sus amigos. No tuvo la misma suerte una hermana del ministro, nacida de una relación extramatrimonial de su padre con una vocera del Ministerio de Trabajo a  punto tal que la justicia le ordenó en 1998 a que resarciera con 20 mil pesos a la menor por daño moral, con una aclaración conmovedora de los jueces:" no puede resarcirse el desamor, la carencia afectiva, la falta de apoyo espiritual y la no pertenencia a determinado grupo familiar."

Antes de su fallecimiento el padre del ministro colaboró estrechamente con la Fundación Pensar, el lugar que concentró a todos los CEOS que hoy participan del gobierno.

 

Edgardo Reynoso

Comisión de reclamos-Cuerpo de Delegados

Union Ferroviaria-Línea Sarmiento

Bordó Nacional