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También el ex Ministro Kirchnerista este miércoles en el marco del juicio por la masacre de Once desligo su responsabilidad y culpó a ferroviarios. Por Edgardo Reynoso (Delegado ferroviario línea Sarmiento)

La ex Presidenta en un nuevo reportaje televisivo, defendió a De Vido. Fue  la semana pasada por Chiche Gelblung en Crónica TV. El tono era amable y hasta con un poco de coquetería y seducción por parte de la ex presidenta. Pero el clima se quebró cuando Gelblung le preguntó por la catástrofe de Once con sus 51 muertos.

Ahí Cristina mostró a las claras quién es, diciendo una mentira sin vueltas: aseguró que todo sucedió porque el conductor, Córdoba, no frenó. Como siempre hizo cuando estaba en el gobierno, Cristina buscó echar la culpa a los trabajadores y asegurar que ni los patrones, los Ci­rigliano, ni De Vido, ni ningún otro funcionario de su gobierno tuvieron nada que ver.

Si algo ha demostrado el juicio es que la masacre evitable se produjo porque, a pesar de los millonarios subsidios que recibieron, los Ci­rigliano no instalaron las medidas de seguridad que hacían falta ni hicieron el mantenimiento necesario de los trenes y las instalaciones. Y De Vido y los funcionarios de la Secretaría de Transporte, Jaime y luego Schiavi, nunca controlaron nada. Eran parte del negociado, quedándose con una gran tajada de los subsidios a través de las coimas.

La investigación de la catástrofe dejó al desnudo la corrupción ase­sina del gobierno de los Kirchner que veníamos denunciando hacía años desde la Seccional Haedo de la Unión Ferroviaria y la Lista Bordó. El sistema de prevención de acciden­tes a través de los frenos ATP o ATS, que permite la detención automática de las formaciones ante cualquier problema, nunca se instaló (incluso no está instalado actualmente en los nuevos trenes). Tampoco actuaron los paragolpes el día de la masacre por la falta absoluta de manteni­miento. Todo esto hubiera evitado las víctimas fatales que existieron.

La corrupción llevó a un verda­dero derrumbe del sistema ferro­viario donde los pasajeros viajaban como ganado. Muchos subidos a los techos. Siempre con peligro. Y esto era lo que provocaba y provo­ca sistemáticamente estallidos de indignación.

Por nuestras denuncias el go­bierno de Cristina nos persiguió y calumnió permanentemente. Lo peor fue cuando, hace exactamen­te seis años, detuvieron a Rubén “Pollo” Sobrero, nuestro secretario general, acusándolo por el incendio de vagones. Tan evidente fue la mentira y tanta indignación causó que el juez no pudo ni siquiera justificar la detención y tuvieron que liberarlo.

Desde el Ministerio de Planifica­ción De Vido manejó durante doce años una red enorme de corrupción, que abarcó toda la obra pública. Otro caso similar al de Once, re­sultado de la corrupción asesina del kirchnerismo, fue el de la mina de Río Turbio, donde en 2004 hubo un accidente por falta de inversiones en seguridad, con una explosión en la que murieron catorce trabajadores.

En todos estos negocios sucios, el arquitecto Julio De Vido fue la pieza clave del gobierno kirchneris­ta. Pero nada supera en criminalidad y en cinismo lo que junto a Jaime y Schiavi hicieron en el ferrocarril y que llevó a la muerte a 51 inocentes + 1 por nacer. También cabe recordar que quien los sucedió en la gestión del ferrocarril, Florencio Randazzo, hoy candidato a senador, inventó una supuesta “revolución ferroviaria” que consistió exclusivamente en pintar los trenes, mientras favorecía un fabuloso negociado con China por la compra de nuevas formaciones.

Lo cierto es que el actual gobier­no de Macri sigue por el mismo ca­mino de los Kirchner de beneficiar a los patrones y atacar a los traba­jadores. No le interesa “recuperar” el ferrocarril. Por el contrario, se están produciendo despidos en el interior y existe un decreto de cierre de ramales contra el que estamos luchando en estos días.

Por eso necesitamos un nuevo sindicalismo de base de lucha que este del lado de los trabajadores y usuarios del ferrocarril para lograr una verdadera Reestatización del ferroca­rril bajo gestión de sus trabajadores y usuarios para que vuelva a ser un factor de desarrollo del conjunto del país. Prensa Bordó

Bordó Nacional