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En el fondo para este año, el afamado plan tiene destinados solamente 86 millones de pesos. La mayoría de ese dinero se destina a abonar sueldos. Se adjudican obras de otros ministerios.

El Plan Belgrano fue creado por el Gobierno nacional después de asumir la Presidencia Mauricio Macri y fue anunciado como un ambicioso programa de inversiones en el relegado Norte Argentino. Pero, con el tiempo y la ausencia de materializaciones, se ha transformado en una unidad “fantasma”, sin presupuesto propio, que se adjudica obras realizadas por otros ministerios y que ni siquiera tiene una oficina física donde las provincias o las intendencias puedan ir a gestionar proyectos. 

“Con esta iniciativa se pretende saldar la deuda histórica que el país tiene con las provincias del Norte, llevando adelante el plan social, productivo y de infraestructura más ambicioso de la historia argentina”, prometió la Unidad con rango ministerial en el proyecto de Presupuesto 2017. El plan pretendía “el financiamiento de un conjunto de acciones” por $95.000 millones en Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Misiones y Corrientes.

Sin embargo, de acuerdo con el presupuesto 2017 aprobado, la Unidad solo maneja este año 86 millones de pesos y el 67% del total se destina al pago de salarios. Ni un solo peso asignado va a obras. 

Las controversias y cuestionamientos aparecen en todas las provincias, ya que transcurrió más de un año y medio de su ejecución y no aparece ninguna obra nueva. Casi todas, además de estar proyectadas hace varios años, pertenecen al Programa Norte Grande, que obtuvo financiación del Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento y el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros. 

En cambio, el Plan Belgrano no posee entidad presupuestaria y desde que entró en funciones, tanto los intendentes como los gobernadores no saben dónde está ubicado físicamente para concurrir a solicitar alguna obra. 

Lo que les preocupa a muchos y lo reconocen en voz baja, es que las partidas presupuestarias que fueron gestionadas en el Programa Norte Grande se están terminando junto con las obras y el Plan Belgrano no ha gestionado nuevas partidas de financiación, es decir, no hay nuevo presupuesto más que el que alguna vez tuvo el Norte Grande. No existe una oficina que gestione préstamos para obras.

Lo único que hace el Plan Belgrano es actuar como “coordinador de todas las obras que se realizan en el NOA y NEA”, dijo un funcionario de Cambiemos, admitiendo que opera como un mero sello que se autoadjudica actividades que dependen de los Ministerios del Interior, Transporte y Energía.

En Misiones, el Programa solo continuó algunas obras que ya estaban iniciadas y prometió otras, que todavía no empezaron. Las grandes obras, las que verdaderamente generarían un cambio estructural, ni siquiera asoman: ellas son el gasoducto del NEA, la hidrovía del Paraná, nuevas redes de energía eléctrica o la puesta en funcionamiento de los trenes de carga para abaratar los costos.

Algunos intendentes consultados indicaron que presentaron numerosas obras al coordinador del Plan en Misiones, Hernán Damiani y no tuvieron respuesta. También le llevaron expedientes de obras al coordinador del Ministerio del Interior, Alfredo Schiavoni, pero tampoco tuvieron resultados. 

“Es que no hay obras nuevas, son todas continuaciones”, se quejó un alcalde de la Zona Centro de Misiones. Según dijo el excoordinador José Cano, para Misiones había 32 obras “en carpeta” que recorren las rutas nacionales 12 y 14, además de varios tramos internos de rutas provinciales. 

Sin embargo, no hay datos precisos sobre los montos presupuestados ni los plazos de ejecución. La mayoría de los proyectos vienen de la gestión anterior e incluyen tramos de autopista entre Posadas y San Ignacio, que están en ejecución mediante dos ministerios.

Entre las obras incluidas en el Plan Belgrano se puede mencionar la ruta provincial 8 Campo Grande - 25 de Mayo, pero esta se financia con un préstamo de la CAF (Corporación Andina de Fomento) y una contrapartida con fondos nacionales (que sería de 20%), que ya viene gestionada de años anteriores.

Otra obra es la Autovía ruta 12 Cerro Corá - Santa Ana, que financia la Nación con recursos del presupuesto de Vialidad Nacional, iniciada por convenio donde la Provincia actuaba de comitente y pagó los primeros 6 certificados. De acuerdo al convenio, se iban a ir pagando a 180 días. La Provincia cumplió con los pagos pero “a partir de mediados del año pasado, la Nación solicitó a la Provincia que efectúe la cesión de comitente a favor de ellos”, explicó un funcionario del Ejecutivo.

Otro caso es la obra Autovía ruta 12 Santa Ana - San Ignacio: en 2016 firmaron un convenio la EBY y el Ministerio de Transporte, en ocasión de inaugurar el puente sobre el arroyo Zaimán, para que la EBY financie ese tramo. Tampoco sale del Plan Belgrano.

El puente sobre el arroyo El Torto es otra obra que financia la Nación, a través de Vialidad, y se incluye inexplicablemente como si fuera parte del Plan Belgrano. Es a través de un convenio Nación - Provincia.

Todas las obras viales que supuestamente financia el Plan Belgrano nacieron antes que éste. Y para el caso de obras nuevas no hay financiamiento, por eso no se está licitando ninguna obra nueva.

Para cuando llegue el año 2019 y se cumplan los cuatro años de la presidencia de Mauricio Macri, el promocionado plan solo tendrá algunas obras viales nuevas y la continuidad de otras iniciadas en la etapa anterior. No llegará el gasoducto del NEA, no estará funcionando a pleno la hidrovía del Paraná y tampoco funcionaría el Ferrocarril Urquiza.

Cano se justificaba: “No son obras que se hacen de un día para otro”. Y después atacaba al Gobierno anterior: “Vamos a hacer blanco sobre negro: estuvimos acostumbrados a inauguraciones todos los días pero esas obras al otro día no funcionaban”. Fuente: primeraedicion.com.ar

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